Sin embargo, estas oportunidades encierran más
que sólo una perspectiva comercial. Los beneficios resultantes de
una asociación de tales características ofrecen un valor duradero
en el confort personal y la calidad de vida, que a su vez influye sobre la
seguridad y la salud de las generaciones futuras. El Instituto de Aire Acondicionado
y Refrigeración (ARI, por sus siglas en inglés), la asociación
comercial estadounidense que representa a fabricantes de más del 90
por ciento de los equipos de refrigeración comercial y aire acondicionado
central producidos en Estados Unidos, trabaja en estrecha cooperación
con los representantes de la industria latinoamericana para promover el confort
y la calidad con los que la sociedad cuenta hoy en día.
Las compañías de Estados Unidos
y Latinoamérica proporcionan una variedad de soluciones de enfriamiento
innovadoras, con opciones confiables, energéticamente eficientes y
medioambientalmente responsables para satisfacer las necesidades de los clientes.
Las viviendas, los lugares de trabajo y los sistemas de transporte modernos
utilizan sistemas de aire acondicionado que pueden mejorar enormemente la
productividad. La refrigeración y una cadena de frío eficiente
son esenciales para la preservación de los alimentos, la atención
médica y muchos de los procesos industriales que se utilizan para
mantener los alimentos y los medicamentos frescos y seguros. La industria
del aire acondicionado y la refrigeración hace contribuciones importantes
para que la sociedad moderna funcione sin complicaciones, y fabrica productos
que juegan un rol fundamental, garantizando el confort, la salud, la productividad
y la seguridad de clientes de todo el mundo.
Como resultado de la creciente demanda de productos
de aire acondicionado y refrigeración, los representantes de la industria
de Latinoamérica y Estados Unidos han formado asociaciones sólidas
y prósperas. En el año 2002, el comercio entre Latinoamérica
y Estados Unidos excedió los 350 millones de dólares americanos.
Cada año, estas relaciones comerciales se fortalecen y, cada año,
Latinoamérica y Estados Unidos se benefician del crecimiento continuo
que estas alianzas hacen posible en ambas regiones.
Una vía importante para la cooperación
dentro de la industria es el desarrollo de normas y programas de certificación.
Hay conversaciones pendientes con organizaciones normativas nacionales y
regionales tales como la Comisión Panamericana de Normas Técnicas
(COPANT) y el Área de Libre Comercio de las Américas (FTAA,
por sus siglas en inglés) para armonizar las normas de los sistemas
de aire acondicionado y refrigeración. El año entrante, el
ARI también trabajará con el gobierno de Estados Unidos y la
Organización Mundial del Comercio (WTO, por sus siglas en inglés)
para asegurar que las normas globalmente aceptadas, tales como las del ARI,
sean reconocidas junto con las correspondientes a la Organización
Internacional para la Normalización (ISO, por sus siglas en inglés)
y la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC, por sus siglas
en inglés) en tratados y acuerdos internacionales.
Mientras que algunos de los equipos y componentes
más avanzados se utilizan en los mercados latinoamericanos en búsqueda
de confort y calidad, la industria sigue estando comprometida con el uso
responsable de los sistemas refrigerantes. La industria estadounidense de
equipos de calefacción, ventilación, aire acondicionado y refrigeración
(HVACR por sus siglas en inglés) aceptó mundialmente el desafío
de suprimir gradualmente el clorofluorocarbono (CFC) y transformó la
cuestión en una oportunidad para mejorar la calidad de vida restaurando
la capa de ozono y reduciendo al mismo tiempo el consumo de energía
a través de ganancias de eficiencia obtenidas incorporando equipos
de reemplazo que utilizan refrigerantes sin clorofluorocarbono (CFC).
Los sistemas de hidrofluorocarbono (HFC, por sus
siglas en inglés) y de hidroclorofluorocarbono (HCFC, por sus siglas
en inglés) han logrado una aceptación generalizada en el mercado
como sustitutos de los sistemas de clorofluorocarbono (CFC), siendo los sistemas
de hidrofluorocarbono (HFC) el reemplazo preferente a largo plazo en muchas
aplicaciones. La industria se ha alejado del uso de los sistemas de CFC en
un esfuerzo por proteger la capa de ozono estratosférica y ha utilizado
los sistemas HCFC y HCF en todo el mundo como una alternativa segura y energéticamente
eficiente. El análisis de mercado indica que los sistemas HFC están
siendo utilizados en un 20-25 por ciento del consumo anterior de CFC. Debido
a la mayor eficacia de los diseños de los sistemas con refrigerantes
HFC, las emisiones totales equivalentes de CO2 se han reducido por unidad
de rendimiento útil de enfriamiento/refrigeración.
ARI respalda la evaluación de refrigerantes
en función de un espectro completo de beneficios ambientales utilizando
el comportamiento climático de ciclo de vida como parte de todos los
análisis y el control adecuado de todos los refrigerantes desde la
producción y a lo largo de toda su vida útil. Ahora que se
han hallado sustitutos del CFC, es necesario lograr un mejor entendimiento
de que estos refrigerantes–si se los utiliza en sistemas bien diseñados
y eficientes con estricta observancia de las reducciones de emisiones durante
la instalación y el mantenimiento–tienen un efecto mínimo
sobre el calentamiento global.
Hoy en día, gracias a fabricantes innovadores
e instaladores calificados, los equipos de aire acondicionado y refrigeración
juegan un rol vital en mejorar la calidad de vida en los hogares, el lugar
de trabajo, las escuelas, los hospitales, las plantas industriales y las
instituciones en todo el continente americano. Nuestra responsabilidad como
industria es continuar el desarrollo, la fabricación y distribución
de equipos HVACR confiables, energéticamente eficientes y medioambientalmente
responsables. La industria continuará mejorando el nivel de vida,
lo que incluye mayor confort y mejor salud, ofreciendo equipos más
eficientes, que funcionen a menores costos y que estén en armonía
con el medio ambiente. Con la creación y el fortalecimiento de lazos
industriales entre Latinoamérica y Estados Unidos, los clientes en
el continente americano pueden esperar muchos años de mayor confort
personal y mejor calidad de vida.